Este Capri V4 fue fabricado en Colonia en octubre de 1971, recibiendo su primera matriculación en Suiza, pues allí lo adquirió un español que residía en ese país. Acabaría recalando en Asturias, lugar de origen de su propietario, cuando éste regresó de Suiza, acabando dado de baja en un desguace a Arriondas tras circular por la zona una vez rematriculado con placa nacional a lo largo de más de una década. De allí fue rescatado hace algunos años, iniciando una pequeña investigación para hallar a su anterior dueño a fin de dar de alta de nuevo el coche, que carecía incluso de placas de matrícula lo cual dificultó la tarea. Dicho propietario, una vez localizado, tuvo la gentileza de facilitar los trámites necesarios y en el año 1998 se pudo rehabilitar la matrícula asturiana. Tras un somero lavado de cara y algunas reparaciones el coche estuvo circulando algún tiempo, durante el cual pude comprobar que su estado mecánico era excelente, lo cual me animó a plantear una restauración en profundidad. Así, durante el último año este Capri ha sido completamente desarmado para sanear chapa y pintar; la mecánica ha sido revisada subsanando algún pequeño problema, como cambiar el disco de embrague que patinaba o sustituir los amortiguadores delanteros, algunos retenes y juntas, rotulas, etc.; también ha recibido nueva tapicería y forro de techo y numerosas piezas como parachoques, emblemas, rejilla delantera o las molduras han sido sustituidas por otras nuevas. Actualmente el coche está sólo a falta de instalar unas Minilite del año 1972 para las que me están preparando unas tuercas especiales y de enviar a Aldridge Trim, en Inglaterra, los paneles de puertas delanteros para ser tapizados ya que allí están especializados en reconstruirlos igual que en origen y los que monta el coche, aunque en bastante buen estado, pueden ser mejorados. Por lo demás el coche rueda perfectamente, con apreciable finura de motor y transmisión y un consumo razonable siendo un interesante modelo para iniciarse en los clásicos por su bella línea, mecánica sencilla y robusta, a lo que hay que añadir el aliciente de la rareza que los MkI presentan en España.